Bueno. Que no cunda el pánico. Esto tenía que pasar, tarde o temprano.
Empiezo por el principio. Hace como cuatro meses comencé a salir con un chico. Lo conocí en un bar de Malasaña y aunque al principio no me llamó nada la atención, al final me acabó gustando y comenzamos a salir. Su nombre es Raúl. Yo ya le dije que no quería nada serio, de momento, pero bueno, supongo que me dejé llevar y al cabo de unas semanas ya éramos una "pareja oficial". Incluso me atreví a ponerlo en el facebook. Cada vez pasábamos más y más tiempo juntos. Hasta que hace una semana, más o menos decidí dejarlo, me tenía agobiada. Necesito mi espacio, salir con mis amigas, tener tiempo libre para mis cosas... Además, para una chica Madrid es la ciudad perfecta para estar soltera. Él no se lo tomó demasiado bien y a saber que le habrá contado a sus amigos porque, al parecer, me odia. Aunque creo que la bruja de su ex tiene algo que ver.
Cuando comenzamos a salir, me presentó a su ex novia, con la que estuvo saliendo tropecientos años. La chica es más bien normalita, pero parece un sargento. Al principio me extrañó eso de conocer a su ex tan pronto, pero luego lo comprendí todo. Esa chica se piensa que mi novio es de su propiedad, aún... Tras la fachada de "mejor amiga" se esconde una víbora rencorosa que aún no ha superado la ruptura y a la que le gusta manipular y mentir para poner al mundo contra él a ver si vuelve con ella.
La prueba: el otro día fui con mis amigas al mismo bar donde conocí a Raúl y allí estaban todos, su pandilla. Aunque al final, él y yo acabamos más o menos bien, en plan seguimos siendo amigos, todos me miraban con caras raras y ojos furiosos. Al principio no me molestaba, pero tampoco me apetece ir a un sitio a pasármelo bien y encontrarme con un montón de gente que me mira con odio. El caso es que ese sitio me encanta. Mis amigas me dicen, "pasa de ellos", pero no es tan fácil, sobre todo cuando yo NO he hecho nada malo. ¿Qué puedo hacer?
